Cociente de inteligencia (CI) –

el término famoso Coeficiente intelectual es una abreviatura de la expresión técnica Cociente de inteligencia, utilizado para medir la inteligencia humana en relación con el grupo de edad al que pertenece el sujeto. A principios del siglo XX, más precisamente en 1905, los franceses Alfred Binet y Theodore Simon desarrollaron una herramienta que les permitía evaluar las potencialidades cognitivas de los estudiantes, tratando de detectar entre ellos a aquellos que estaban más atrasados ​​en cuanto al aprendizaje, por lo que que así podrían ser asistidos más eficazmente por sus amos. De esta forma, ambos crearon la Escala Binet-Simon. Según ellos, los resultados de las pruebas no indicaron la ocurrencia de incapacidad de los estudiantes, pero sí que ciertos estudiantes carecieron de una mayor interacción con los profesores.

Para eso, el francés generó un método que incluía desde trabajos muy fáciles hasta trabajos más complejos, centrando las observaciones en la capacidad de los niños para resolver cuestiones lógicas, según una determinada edad. Otros académicos vinieron a mejorar esta metodología. William Stern fue quien, en 1912, propuso el término “IQ”, aludiendo al nivel mental de cada uno. También fue responsable de adoptar las palabras «edad mental» y «edad cronológica». Para algunos, la persona con mayor coeficiente intelectual vive más y mejor, con salud y calidad de vida, quizás porque casi todos los superdotados mentalmente pertenecen a una clase social superior, que tiene más información y acceso a buenos planes de salud.

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edad mental es aquella en la que la mayoría de los niños logran resolver un problema considerado más difícil, es independiente de la Edad Cronológica, que indica la vida del sujeto. Esto puede estar por encima o por debajo de la edad mental. Por lo tanto, se llegó al Cociente de Inteligencia, la relación entre la Edad Mental y la Edad Cronológica, multiplicada por 100 para evitar el uso de decimales. Siguiendo este indicador, es posible evaluar si un bebé es precoz o si hay algún retraso en el aprendizaje. Los que tienen un cociente alrededor de 100 se consideran normales, los que están por encima de este resultado son prematuros y los que alcanzan un valor inferior se clasifican como retrasados.

Un coeficiente intelectual alto, aunque determina un ser precoz, no indica que esté mentalmente sano, ni siquiera feliz. Esta prueba tampoco evalúa otros potenciales y habilidades, como las de naturaleza artística y espiritual. Esta es una crítica o, al menos, una advertencia hecha por algunos investigadores. Sobre todo cuando se sabe, en la actualidad, que somos portadores de otras inteligencias, activas en el campo de la interacción social, en contacto con nosotros mismos, en las percepciones musicales, espaciales, verbales, corporales e incluso en la relación con la Naturaleza.

El coeficiente intelectual es una buena medida de nuestro talento lingüístico, pensamientos lógicos, matemáticos y analíticos, la facilidad para abstraer construcciones teóricas, el desarrollo escolar, el conocimiento académico acumulado a lo largo del tiempo. Los grandes genios del pasado, evaluados de esta manera, tenían una tasa de aproximadamente 180, lo que caracteriza a una persona superdotada. Cualquiera que quiera evaluar su coeficiente intelectual puede visitar el sitio web de Mensa Brasil, una asociación que reúne el mayor potencial del mundo, en términos de Cociente de Inteligencia, y realizar su propia prueba.

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