Democracia ateniense

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La Democracia ateniense Fue un régimen político creado y adoptado en Atenas, en el período de la Antigua Grecia.

Fue fundamental para la organización política de las ciudades-estado griegas, siendo el primer gobierno democrático de la historia.

El término «democracia» está formado por la raíz griega «manifestación«(Personas) y de»kratia”(Poder), que significa“ poder del pueblo ”.

Resumen

Antes de la implementación de la Democracia en Atenas, la ciudad-estado estaba controlada por una élite aristocrática oligárquica llamada «eupatrids» o «los bien nacidos», que ostentaba el poder político y económico en la polis griega.

Sin embargo, con el surgimiento de otras clases sociales (comerciantes, pequeños terratenientes, artesanos, campesinos, etc.), que pretendían participar en la vida política, la aristocracia decidió revisar la organización política de las ciudades-estado, lo que posteriormente desembocó en la implementación de “Democracia”.

De esta forma, hacia el 510 a. C., la democracia emerge en Atenas a través de la victoria del político aristocrático griego Clístenes. Considerado el «padre de la democracia», lideró una revuelta popular contra el último tirano griego, Hipias, que gobernó entre el 527 a. C. y el 510 a. C.

Tras este suceso, Atenas se dividió en diez unidades denominadas «demos», que fue el elemento principal de esta reforma y, por ello, el nuevo régimen pasó a denominarse «democracia”. Atenas tenía una democracia directa, donde todos los ciudadanos atenienses participaban directamente en los asuntos políticos de la polis.

De esta manera, Clístenes, con base en las legislaciones previamente presentadas por Dracon y Solon, inició reformas políticas y sociales que resultarían en la consolidación de la democracia en Atenas.

Como forma de garantizar el proceso democrático en la ciudad, Clístenes adoptó el “ostracismo”, donde los ciudadanos que mostraran amenazas al régimen democrático sufrirían un exilio de 10 años. Esto evitó la proliferación de tiranos en el gobierno griego.

Como tal, el poder no solo se concentró en manos de los Eupatrids. Con ello, otros ciudadanos libres mayores de 18 años y nacidos en Atenas podían participar en las Asambleas (Ecclesia o Asamblea Popular), aunque se excluían mujeres, extranjeros (metecos) y esclavos.

Ante esto, podemos intuir que la democracia ateniense no era para todos los ciudadanos, siendo, por tanto, limitada, excluyente y elitista. Se estima que solo el 10% de la población gozaba de derechos democráticos.

Además de Clístenes, Pericles continuó la política democrática. Fue un importante demócrata ateniense que le permitió ampliar el abanico de posibilidades para los ciudadanos más desfavorecidos.

Alrededor del 404 a. C., la democracia ateniense sufrió un gran declive cuando Atenas fue derrotada por Esparta en la Guerra del Peloponeso, hecho que duró unos 30 años.

Características de la democracia ateniense

  • democracia directa
  • Reformas políticas y sociales
  • Reformulación de la antigua Constitución
  • Igualdad ante la ley (isonomía)
  • Igualdad de acceso a los cargos públicos (isocracia)
  • Igualdad para hablar en las Asambleas (isegoria)
  • Derecho de voto de los ciudadanos atenienses

Ver también: Ejercicios sobre la antigua Grecia

Diferencias entre democracia griega y democracia actual

La democracia ateniense era un modelo político que había sido copiado por varias sociedades antiguas, y que influye en el concepto de democracia en el mundo hasta nuestros días.

Sin embargo, la democracia actual es un modelo más avanzado y moderno de democracia ateniense, en el que todos los ciudadanos (de 16 o 18 años), incluidas las mujeres, pueden votar y acceder a cargos públicos, sin ser exclusivos y limitados.

Además, en la democracia ateniense, los ciudadanos tenían una participación directa en la aprobación de las leyes y los órganos políticos de la polis, mientras que en la democracia actual (democracia representativa) los ciudadanos eligen a un representante.

Historia de la democracia Ateniense

Son muchas las cosas que acercan lo que vivimos hoy en nuestro presente a un determinado pasado. Las costumbres, prácticas y reglas se basan generalmente en experiencias pasadas. Pero, ¿seguimos teniendo prácticas en común con el mundo antiguo, aunque sea tan lejano en el tiempo? LA democracia ateniense fue uno de los cimientos más importantes para el desarrollo de una democracia moderna. Sin embargo, el concepto elaborado en la polis griega es muy diferente al actual.

El modelo ateniense se basaba en la democracia directa, es decir, las decisiones relativas a los asuntos públicos las tomaba el grupo de ciudadanos que pertenecía a la polis. Tales decisiones se debatieron en espacios públicos como el ágora. Por lo tanto, hubo diálogo y debates sobre los diferentes proyectos y propuestas, y en esta sociedad la oratoria fue una habilidad muy útil. Este modelo es bastante diferente de nuestro modelo de democracia moderna, ya que los ciudadanos tenían el poder de decidir y deliberar sobre los asuntos públicos. Por eso se caracteriza por ser una democracia directa. En el modelo moderno, en cambio, las democracias son representativas y los representantes se eligen para afirmar las posiciones de los ciudadanos.

Otra diferencia fundamental está en la comprensión del ciudadano. En Atenas, solo los hombres griegos libres eran considerados ciudadanos. En otras palabras, una minoría de la población eran efectivamente ciudadanos. Esta no era una democracia mayoritaria, por muy sencilla que fuera. En esta sociedad, la democracia era un valor que regulaba la vida comunitaria.

La democracia ateniense fue conquistada después de luchas de poder y conflictos entre diferentes grupos sociales (comerciantes, artesanos y campesinos) y la aristocracia, los eupatridas o los bien nacidos. En el siglo VI a. C., los conflictos entre las cúpulas y la aristocracia señalaron el comienzo de una guerra civil. El magistrado Solon fue elegido por los atenienses para llevar a cabo una reforma de las leyes con la creación de un tribunal popular. Se creó la Ecclesia, que unía a todos los ciudadanos mayores de 18 años y nacidos en Atenas, y el Bulé, un consejo formado por hombres electos.

A pesar de las reformas propuestas por Solón, el poder quedó en manos de los magistrados y las demandas siguieron. Fue solo con el ascenso de Clístenes, el padre de la democracia, al poder que se estableció la democracia en Atenas. En ese momento se redactaron nuevas leyes y se pusieron en marcha nuevos mecanismos de organización de la sociedad. Una de esas medidas fue el ostracismo, en el que los que representaban una amenaza para Atenas fueron excluidos durante diez años. Esta medida fue importante para controlar posibles intentos de tomar el poder. La democracia ateniense se basaba en tres principios: isegoría, isonomía, isocracia, es decir, todos los ciudadanos tenían derecho a hablar en asambleas, eran iguales ante la ley y participaban por igual en las decisiones públicas.

A partir de entonces, el poder ya no se concentró en manos de los eupatridas, sino que los asuntos públicos fueron debatidos y decididos por todos los que eran considerados ciudadanos.

Incluso representando la base de los modelos modernos de democracia, se puede concluir que la democracia ateniense se caracterizó por ser bastante excluyente. Un número muy reducido de hombres ostentaba poderes políticos en este sistema. Las mujeres, los extranjeros y los esclavos quedaron fuera del sistema y no participaron en las decisiones públicas. Si bien la noción de democracia estaba directamente relacionada con la noción de ciudadanía, pocos disfrutaban de esta condición. Por eso es necesario tener mucho cuidado al comparar los diferentes modelos de democracia: ateniense y moderna.

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