Epistaxis: sangrado por la nariz

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El término epistaxis, También conocido como epistaxis o sangrado de nariz, describe la pérdida de sangre por las fosas nasales, independientemente del lugar de origen (senos paranasales, rinofaringe, tubo auditivo, entre otros).

La epistaxis se clasifica en dos tipos:

  • Epistaxis anterior: este tipo es el más común, debido a la mayor exposición de la nariz en la región externa, por lo que no presenta síntomas muy graves.
  • Epistaxis posterior: esto es menos común y tiene efectos más graves.

Los vasos sanguíneos encargados de irrigar la cavidad nasal se rompen, debido a diferentes factores, lo que conduce al sangrado. Esta condición puede resultar de condiciones de hipertensión arterial sistémica (HSA), trauma, aspiración de aire con humedad reducida, alergias, desnutrición, uso de narcóticos, trastornos vasculares, reacciones inflamatorias, cuerpos extraños, tumores intranasales, terapia de presión positiva continua, uso de spray nasal, cirugía, problemas anatómicos, como es el caso de tabique desviado, entre otros.

La mayoría de las epistaxis se resuelven espontáneamente en aproximadamente 10 minutos y no requieren atención médica. La región lateral de la nariz debe presionarse contra el tabique del lado afectado durante unos minutos. Si esta compresión no detiene el sangrado, se puede insertar una bola de algodón empapada en peróxido de hidrógeno o en una solución con vasocontratistas en la fosa nasal afectada y esperar.

Otra medida positiva es sentarse erguido y no inclinar la cabeza hacia atrás (tampoco se recomienda bajar la cabeza). Estas medidas disminuyen la presión sobre los vasos sanguíneos de la nariz, evitando que se trague la sangre.

Una vez que ha cesado el sangrado, el afectado no debe sonarse la nariz durante al menos 7 días y debe administrar ungüentos que debe prescribir el médico. No se deben introducir objetos en las fosas nasales para limpiarlas. En casos de un ambiente con baja humedad del aire, se recomienda utilizar humidificadores.

En algunas situaciones, puede ser necesario un taponamiento nasal. Esta, a su vez, se realiza mediante la introducción de gasas, algodones, esponjas u otros materiales expansivos, por un período de 24 a 48 horas. Generalmente, cuando se retiran, los vasos se curan casi por completo. Si el problema persiste, el médico especialista puede realizar un procedimiento de cauterización química de los vasos sanguíneos afectados.

Fuentes:
http://en.wikipedia.org/wiki/Epistaxe
http://www.abcdasaude.com.br/artigo.php?375
http://www.scielo.br/scielo.php?pid=S0104-42301999000200017&script=sci_arttext
http://www.otorrinousp.org.br/imageBank/seminarios/seminario_40.pdf

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