Hechos sociales – Sociología

|Estás en: Blog Definición Hechos sociales – Sociología

image_pdfVer en PDFimage_printImprimir

Que es un hecho social? Esta es la pregunta que da nombre al primer capítulo de Las reglas del método sociológico, publicado en 1895 por Émile Durkheim. La principal preocupación de Durkheim era definir un método que fuera específico de la Sociología, que la diferenciara de todas las demás áreas del conocimiento. Para ello, fue necesario concretar su objeto de estudio, que es solo el hecho social. Los hechos sociales son formas de actuar, pensar y sentir que se generalizan, es decir, se repiten en todos los miembros de una determinada sociedad o comunidad. Sin embargo, no todos los hábitos que se repiten pueden considerarse un hecho social. Dormir y comer, por ejemplo, son acciones que todos practicamos, pero forman parte del universo biológico, son, por tanto, materia de las Ciencias Naturales. Además de la generalidad, dos características centrales definen la esencia de los hechos sociales: su capacidad de coerción y su externalidad en relación con el individuo.

Independientemente de nuestra voluntad, el hechos sociales imponerse sobre nosotros. Estos son comportamientos y hábitos que parecen emanar de nuestra voluntad personal, pero que en realidad son impuestos. Si no sentimos esta imposición es porque estamos tan acostumbrados a ellos que no se necesita la fuerza. Basta transgredir lo que determina el hecho social que pronto sentimos su poder de contención. A menudo, estas formas de actuar y pensar se traducen en un conjunto de normas oficiales, como las leyes. En este caso, la coacción se produce de forma clara y notoria, a través de sanciones. Sin embargo, existen otras formas de coerción que son más sutiles y menos violentas (pero que no dejan de existir). La moda es un ejemplo de ello. Puedes, por tu propia voluntad, vestirte de una manera totalmente extraña, envuelto en sábanas, por ejemplo. Nadie te arrestará, pero ciertamente te sentirás avergonzado por las miradas de represión y burla. Esto es coerción, ya que la forma de vestir se constituye como un hecho social. Si aún existen dudas sobre la existencia de esta coacción, basta con fijarse en la escuela, que, según Durkheim, se encarga de forzar una serie de comportamientos que los niños nunca tendrían espontáneamente. La presión para que los estudiantes se comporten de manera disciplinada en la escuela es la presión que ejerce la sociedad, siendo el maestro solo un intermediario.

Además del poder de ejercer la coacción, la otra característica que define al hecho social es que su existencia es independiente del individuo, es externo a él. Los principios religiosos que seguimos, el papel y las obligaciones que cumplimos en nuestras familias, el sistema monetario que usamos, la forma en que están organizados nuestros lugares de trabajo, la forma en que estudiamos, la forma en que nos sentimos acerca de la muerte, todo eso se estableció antes de nuestro nacimiento. . Estos comportamientos, conocidos como hechos sociales, no se repiten necesariamente en toda la sociedad, pero pueden ser específicos de algunas comunidades específicas; países, congregaciones religiosas o incluso grupos de afinidad (musicales, por ejemplo). Para nosotros, que vivimos en una sociedad centrada en el individualismo, puede parecer difícil reconocer la existencia de algo que impacta nuestra autonomía. Queremos creer que todo lo que hacemos es por libre albedrío, pero basta con observar la sociedad con discreción y veremos cómo se repiten las formas de pensar, sentir y comportarnos. Cuando estudiamos una cultura diferente a la nuestra, los hechos sociales se vuelven más claros, al observar que lo extraño para nosotros, para otra comunidad, se establece culturalmente, como un hábito común que se reproduce independientemente de la voluntad de sus miembros.

Bibliografía:
DURKHEIM, Emile. Las reglas del método sociológico. São Paulo_ Martin Claret, 2001.

image_pdfVer en PDFimage_printImprimir

Deja un comentario