Inmunohistoquímica – Exámenes – Medicina

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Inmunohistoquímica (IHC) es el método de identificación de antígenos en tejidos, utilizando el principio de unión específica de anticuerpos y antígenos. Este término se deriva de las palabras inmuno e histología. El primero estudia el sistema inmunológico, el segundo estudia tejidos y órganos mediante microscopía y, para facilitar la observación, se pueden utilizar diferentes tipos de tinciones para identificar diferentes partes de un tejido.

Este método de diagnóstico se utiliza habitualmente para diagnosticar células anormales, como las que se encuentran en las neoplasias. Los marcadores moleculares específicos caracterizan eventos celulares particulares, como la proliferación o la apoptosis (muerte celular). La IHC también se usa ampliamente en la investigación básica destinada a comprender la distribución y ubicación de diferentes biomarcadores y proteínas expresados ​​en diversas partes del cuerpo. La observación de una interacción antígeno-anticuerpo puede ocurrir de diferentes maneras. Más comúnmente, un anticuerpo se conjuga con una enzima, que a su vez catalizará una reacción que generará color. Alternativamente, el anticuerpo se puede marcar con un fluoróforo (fluoresceína, rodamina, Fluor DyLight o Fluor Alexa).

Fue a fines de la década de 1980, principios de la de 1990, cuando el uso de esta técnica comenzó a aplicarse ampliamente en patología clínica, ya que la aparición de nuevas técnicas creó una detección más sensible. La técnica de hibridación facilitó el desarrollo de IHC con la producción de anticuerpos monoclonales muy específicos, idénticos y abundantes.

Los anticuerpos utilizados para la detección específica pueden ser de dos tipos: policlonales o monoclonales. Estos últimos suelen considerarse más específicos. Los anticuerpos policlonales resultan de inyecciones de un antígeno peptídico en animales y, por lo tanto, a un estímulo de respuesta inmune secundario, los anticuerpos se aíslan del suero. Por tanto, los anticuerpos policlonales son una mezcla heterogénea de anticuerpos capaces de reconocer distintos epítopos.

Los anticuerpos también se pueden clasificar como reactivos primarios o secundarios. Los cebadores se sintetizan contra un antígeno determinado y, por lo general, no están conjugados (sin marcar). Los anticuerpos secundarios, por otro lado, se sintetizan contra anticuerpos primarios, responsables de reconocer inmunoglobulinas de una especie determinada y se conjugan con biotina o con una enzima fosfatasa alcalina o una peroxidasa.

La preparación de la muestra varía según el tejido que se esté estudiando y el propósito del estudio. Se pueden hacer cortes finos en el material (4-40 µm) o, si el tejido no es demasiado grueso, se puede utilizar en su totalidad. Los cortes se realizan a través de un micrótomo y por lo tanto se colocan en portaobjetos.

Previamente se preparan portaobjetos de control, con resultados conocidos, que se pueden fabricar con tejido del paciente o de otro individuo. Esto se hace para tratar de reducir la falta de estandarización del procesamiento y la fijación.

Para la detección IHC de antígenos tisulares, existen dos estrategias: método indirecto y método directo. En ambas situaciones, la mayoría de los antígenos también requieren pasos adicionales de desenmascaramiento, que generalmente producen la diferencia entre tinción y no tinción. Por lo general, se utilizan detergentes como Triton X-100, capaces de reducir la tensión superficial, permitiendo el uso de menos reactivo para lograr una mejor y mayor cobertura de la muestra.

El método directo se considera un método de tinción de un solo paso e implica un anticuerpo conjugado marcado que reacciona directamente con el antígeno que se encuentra en la muestra de tejido. Este es un procedimiento simple y rápido, ya que utiliza un solo anticuerpo. Sin embargo, puede experimentar ciertos problemas, como la sensibilidad, como resultado de la baja amplificación de la señal, utilizándose en menor proporción en comparación con el método indirecto.

El método indirecto comprende un anticuerpo primario no marcado que reacciona con el antígeno presente en el tejido y un anticuerpo secundario marcado capaz de reaccionar con el anticuerpo primario. Este método es más sensible que el anterior porque presenta amplificación de la señal a través de diferentes reacciones de anticuerpos secundarios con diferentes sitios antigénicos del anticuerpo primario. La capa secundaria de anticuerpos se puede marcar con un tinte fluorescente o una enzima.

El método indirecto, además de ser muy sensible, tiene la ventaja de que solo es necesario producir una pequeña cantidad de anticuerpos secundarios conjugados.

El IHQ está indicado para las más distintas investigaciones en un laboratorio de patología clínica, entre ellas:

  • Diferenciación entre proliferación de células benignas y malignas;
  • Identificación del tejido de origen de una neoplasia morfológicamente indiferenciada;
  • Señalar el órgano de origen de una neoplasia diferenciada;
  • Subtipificación de neoplasias (como en el caso del linfoma);
  • Investigación sobre índices pronósticos, terapéuticos y proliferativos de una determinada neoplasia;
  • elucidación de estructuras, organismos y materiales secretados por células;
  • Detección de células neoplásicas metastásicas.

Fuentes:
http://pt.wikipedia.org/wiki/Immunohistochemistry
http://www.medicina.ufba.br/imuno/roteiros_imuno/imunohistoquim.PDF

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