Líquenes – asociación simbiótica entre hongos y algas – Biología

|Estás en: Home » Definición » Líquenes – asociación simbiótica entre hongos y algas – Biología

image_pdfVer en PDFimage_printImprimir

líquenes se forman a través de la simbiosis entre hongos (porción micobionte) y algas o cianobacterias (porción fotobionte). Las características del liquen difieren de las de sus componentes individuales, y se puede encontrar en diferentes tamaños, colores y formas (folioso, afrutado o costroso). Al igual que las plantas, la mayor parte de la nutrición de los líquenes proviene de la fotosíntesis, sin embargo, se diferencian de las plantas superiores en que no tienen raíces que absorban nutrientes y agua. Crecen adheridos al tallo y tronco de las plantas de forma no parasitaria.

Liquen. Foto: Randimal / Shutterstock.com

La distribución de los líquenes es global, desde ambientes húmedos (como bosques y franjas costeras) hasta lugares aún más secos (como regiones alpinas, desiertos y tundra). La diversidad de líquenes es muy grande, se estima que existen más de 20.000 especies, algunas de las cuales parecen haber aparecido hace cientos de miles de años, constituyendo probablemente una de las primeras formas de vida en ocupar el medio terrestre. Actualmente, son muy importantes para el ciclo de nutrientes en los ecosistemas, sirviendo también como bioindicadores de la calidad del aire ya que la mayoría de los líquenes mueren cuando hay una alta carga de contaminantes en la atmósfera.

Los líquenes están formados por el talo del hongo (porción visible), las hifas, que desarrollan verdaderas redes enrolladas que contienen cianobacterias o algas (en algunos casos raros, ambas), en una capa interna denominada médula (o capa de fotobiontes). Es el talo el que determina la morfología del liquen, siendo muy utilizado en su clasificación. Sin embargo, la morfología dominante de un liquen puede cambiar con el tiempo, lo que requiere el análisis de varias otras características para que la descripción de la especie sea correcta. La coloración, otra característica importante de los líquenes, está definida por los pigmentos fotosintéticos dominantes presentes en las algas y las cianobacterias. Aunque los más comunes son los verdes, grises y marrones (sobre todo cuando la relación simbiótica del hongo se da con las cianobacterias), existen líquenes rojos, amarillos y anaranjados.

Foto: Imfoto / Shutterstock.com

La relación simbiótica que se establece en un liquen favorece fuertemente a cada uno de sus componentes. Los hongos absorben los carbohidratos de la fotosíntesis de la porción del fotobionte, mientras que las algas y las cianobacterias pasan a habitar un microambiente muy favorable, ya que las hifas fúngicas anclan los nutrientes del medio y los protegen de la disección acumulando humedad. Aunque el componente autótrofo de un liquen puede sobrevivir solo, cuando se asocia con el hongo es capaz de colonizar lugares antes inaccesibles, ampliando su nicho ecológico.

En cuanto a la reproducción, los líquenes pueden realizar reproducción asexual o sexual. En el primer caso, se da la reproducción vegetativa (que es el crecimiento de un nuevo individuo a partir de uno ya existente, constituyendo así un clon del organismo original) o partición, que es el desarrollo de un nuevo liquen a partir de una pieza que se ha separado del individuo original. Una estrategia común entre los líquenes es dividirse en fragmentos livianos cuando baja la humedad ambiental, pudiendo así usar el viento como agente dispersante para pequeños pedazos de hifas con algas o cianobacterias adheridas. Cuando se deposita en lugares más húmedos, el liquen se adhiere a rocas, suelo o plantas y reanuda su crecimiento.

Para las especies que realizan reproducción sexual, es importante recalcar que solo el componente micobionte participa en este proceso. Así, cuando el hongo pertenece a la división Ascomycetes (más común en los líquenes) se pueden formar esporas que, al liberarse y formar un nuevo individuo, necesitan encontrar algas o cianobacterias compatibles para formar una relación simbiótica. Cuando el hongo que compone el liquen pertenece a la división Basidiomycetes (más rara), producen estructuras reproductivas especiales similares a hongos. Las estructuras sexuales de los líquenes pueden variar en formas y colores, ocurriendo entre las hifas, y a menudo son visibles a simple vista. Los tipos de estructuras más comunes son discos, jarras o esferas.

Referencias:

Ahmadjian, V., 1993. La simbiosis del liquen. John Wiley & Sons.

He, C., Hu, Y., Yin, L., Tang, C. y Yin, C., 2010. Efectos del tamaño de partícula y la carga superficial sobre la absorción celular y la biodistribución de nanopartículas poliméricas. Biomateriales, 31(13), pp.3657-3666.

Honegger, R., 1991. Aspectos funcionales de la simbiosis del liquen. Revisión anual de biología vegetal, 42(1), pp.553-578.

Honegger, R., 1998. La simbiosis del liquen: ¿qué tiene de espectacular?. El liquenólogo, 30(3), pp.193-212.

Lutzoni, F., Pagel, M. y Reeb, V., 2001. Los principales linajes de hongos se derivan de ancestros simbióticos de líquenes. Naturaleza, 411(6840), p.937.

image_pdfVer en PDFimage_printImprimir

Deja un comentario

seis + trece =