Período Homérico – Antigua Grecia – Historia

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O Período homérico comprende el tiempo transcurrido entre el final de la Civilización Micénica (en 1150 aC) y el comienzo de las ciudades-estado, que marcaron la forma de vida en la Antigua Grecia. Si bien fue un período complejo, dada la violencia de las invasiones en Micenas y la destrucción de la ciudad, también fue el momento en que la polis griegos

Debido al final de la civilización micénica, basada en la navegación y el comercio con otras civilizaciones a través del mar, este fue un período en el que las travesías marítimas disminuyeron considerablemente. La forma en que se organizaban las ciudades era diferente. Los grupos se organizaron en familias. Este es un concepto con el que hay que tener cuidado. Eso es porque él es bastante fluido en la historia de la humanidad. Si lo pensamos bien, aún hoy el concepto de familia más conocido, el formado por padre, madre e hijos, ya no abarca todas las formas de organización familiar. Por eso no es posible utilizar esta misma forma de organización que hoy llamamos familia para el mundo antiguo. Las familias estaban formadas por todos aquellos que compartían una determinada tierra: incluidos los esclavos e incluso los animales. Las casas se llamaban oikos.

Aún así, eran una sociedad jerárquica. No todas las familias tenían el poder de participar en las decisiones políticas, que se tomaban en asambleas. Estaban formados por miembros de las familias más nobles.

Gradualmente, esta forma de organización social se desarrolló y expandió. Surgieron así varias ciudades, aisladas y con sus propias reglas. Fue el comienzo de la conocida polis (polis, singular) griego. Cada polis representaba un estado independiente y por eso se les llama ciudades-estado. Por eso tampoco es apropiado trasladar nuestras nociones de países al mundo antiguo. Cada polis tenía sus propias reglas: código de leyes y gobiernos.

Los ciudadanos eran quienes tenían el poder de intervenir en los asuntos públicos, en los debates de la vida pública. Pero en los primeros experimentos de ciudades-estado, solo los aristócratas eran considerados ciudadanos. Como bien sabemos, esta noción de ciudadanía se extenderá mucho más tarde, en Atenas, con el inicio de la democracia ateniense.

Esta organización de polis independientes supuso un crecimiento demográfico en toda la región, con la ocupación de tierras a lo largo del mar Mediterráneo. Se volvió a utilizar el comercio marítimo, así como la metalurgia y el uso de la moneda. Los redondos, tal como los conocemos hasta hoy, se hicieron por primera vez en este contexto.

El período homérico se hizo conocido principalmente por Homero, quien dejó registros escritos que datan de este período. En el mundo griego predominaba la tradición oral. Todo lo que se sabía del pasado se transmitía oralmente. Se memorizaban los poemas, que se cantaban para facilitar la memorización, y así se transmitían en forma de canciones. La memoria ocupó un lugar tan destacado que le tocó a ella nombrar una diosa, que la personificara. Se creía que Mnemosyne era la hija de Urano y Gaia, y que las nueve musas, que inspiraron la Tragedia, la Historia, la Poesía, por ejemplo, eran sus hijas con Zeus.

Estatua de Homero. Foto: Georgy Markov / Shutterstock.com

La palabra escrita ha cambiado nuestra relación con la memoria e incluso con la oralidad en el mundo occidental a lo largo de los siglos. En la Antigua Grecia, lo que marca el primer registro escrito son los escritos de Homero. En Ilíada y Odisea construye una narración para contar el final de la Guerra de Troya y la saga de Odiseo en su regreso a la isla de Ítaca. Vale la pena recordar que la Guerra en cuestión tuvo lugar siglos antes de los escritos de Homero.

Aunque este registro escrito no nos permite llegar a conclusiones sobre lo que realmente sucedió durante la guerra de Troya, cruzando referencias con otras fuentes es posible descubrir algunas cosas. Los estudios arqueológicos se compararon con los escritos de Homero y se encontró que las ciudades mencionadas por él realmente existieron. Sin embargo, los historiadores dicen que es necesario tener cuidado con los recursos narrativos, pues la mayoría de los detalles son invenciones que mezclan misticismo y dosis de la experiencia de la escritura presente y no necesariamente del pasado de la Guerra.

En la Ilíada, Homero intenta contar el final de la Guerra de Troya, antes de la derrota. Troya era una ciudad protegida por una muralla que dificultaba la invasión de los griegos. La narración cuenta que lo intentaron varias veces, pero fracasaron. Existía una división social entre los propios griegos: quienes comandaban las operaciones tenían más artefactos y estaban más protegidos, usando armaduras y espadas, mientras que los combatientes comunes iban a la batalla con poca protección. Esto debilitó a los griegos en todos los intentos de tomar Troya. La Ilíada cuenta la historia de los dos mejores guerreros involucrados en la guerra: Aquiles del lado griego y Héctor del lado troyano. La narración habla de la intervención de los dioses en las batallas y les otorgaba un papel destacado. En la narración de Homero, Aquiles mató a Héctor pero, poco después, también acabó muerto con una flecha en el talón, la única parte frágil y susceptible de su cuerpo. Es en la Ilíada que se cuenta la historia del Caballo de Troya, el “regalo” griego enviado a los troyanos que permitió a los griegos tomar la ciudad. Troya es incendiada.

En la Odisea Homero narra el camino de Odiseo entre su salida de Troya y su llegada a su tierra natal. La narración está llena de aventuras, personajes míticos, como las sirenas que encantaron a la tripulación de los barcos y los gigantes que habitaban islas lejanas. De todas estas aventuras, solo Odiseo sobrevivió y logró llegar a Ítaca diez años después.

Las historias de Homero son bien conocidas hasta el día de hoy, pero están escritas después del momento narrado. Además, seres mitológicos, religiosidades y creencias entran en la narración y ayudan a componer el escenario. Aun así, es importante conocer las principales huellas del período homérico porque son pocas las huellas de este pasado lejano que se pueden estudiar hasta nuestros días. La Grecia antigua tuvo varios periodos y subdivisiones, dada la complejidad de su organización política y social.

Referencia:

FUNARI, Pedro Paulo. Grecia y Roma. São Paulo: Contexto, 2002.

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