Profetas

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O Profeta o, en el caso femenino, el profetisa, era una persona que actuaba como intermediaria entre pueblos y representantes divinos; anunció a las masas la voluntad de Dios y sus lecciones, es decir, interpretó sus mensajes. Es casi imposible hablar de la historia judía sin referirse a estos personajes significativos, quienes sostuvieron la inspiración sagrada.

Los profetas fueron muy importantes en este período, escuchados y tomados en cuenta incluso por faraones, como el de Egipto, que fue asesorado constantemente por José, un judío que supo predecir el futuro a través de sus sueños. Por lo general, los profetas actuaban realmente conmovidos por revelaciones oníricas, visiones o encuentros con criaturas angelicales, de ahí que inicialmente se les conociera como videntes. La atención prestada a estas personas fue tan grande que los falsos profetas fueron sometidos a la pena de muerte, prescrita por la Ley de Moisés.

Los profetas no formaban parte de la clase sacerdotal ni de las esferas gubernamentales, por lo que el contacto con el mundo de los espíritus se preservó de la influencia de sacerdotes y gobernantes. Así, la profecía se consideró una actividad alternativa, que se ejercía al margen de la religión oficial. Por alguna razón, fueron elegidos por la Deidad para mediar en la relación entre Él y la Humanidad. También se puede decir que estos hombres fueron profundamente generosos, inmediatamente identificados por su discurso y práctica, siempre inspirados por las enseñanzas divinas.

Estos seres tenían el poder de divulgar a su pueblo las instrucciones dadas por Dios; para que nadie dudara de su palabra y de sus deberes, el Creador les permitió manifestar dones extraordinarios, como, por ejemplo, predecir el futuro. Aún así, muchos de ellos fueron rechazados y eliminados. Sin embargo, sus enseñanzas y predicciones fueron registradas para el conocimiento de la posteridad, a través de textos producidos por ellos, que ganaron un lugar destacado en las escrituras sagradas. Tanto es así que cuando se habla de ‘Profetas’, se puede estar refiriendo a Neviim, la suma de las obras producidas por los profetas.

Las personas dotadas del don de profecía se encuentran en las principales religiones creadas por el hombre, el judaísmo, el cristianismo, el islam, la fe bahá’í, entre otras. Entre los hebreos había muchos profetas o voceros. Los principales fueron Adán, Abraham y Moisés, presentes en el Antiguo Testamento, compartidos por judíos y cristianos. Para ambos, el intérprete de Dios es considerado un profeta. La misión profética así considerada, sin embargo, comienza en el Libro Sagrado con la tradición de Samuel, luego transmitida a Elías, Eliseo y David. Los textos se elaboran en un período posterior.

Dependiendo del tamaño de la narrativa profética producida, las personas dotadas de este poder pueden dividirse en Profetas Mayores – Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel – y Profetas Menores – Oseas, Joel, Amos, Abdias, Jonás, Miqueas, Nahum, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías y Malaquías. También hay algunos profetas no relacionados con ninguna obra, como Elías y Eliseo.

En algunos pasajes bíblicos, también se describe a Abraham como profeta. Algunas profetisas también tienen sus nombres registrados en la historia, aunque no han escrito ningún libro, entre ellas María, hermana de Moisés; Deborah; y Ana, pionera en aceptar a Jesús como el Mesías. En el Nuevo Testamento es posible encontrar una alusión a los nombres de Simeón, Juan Bautista -primo y precursor de Jesús, responsable del bautismo del Mesías-, Jesús y Agabo.

Entre los musulmanes, que profesan el Islam, que se basa en los mismos fundamentos que la religión judeocristiana, Adán, Abraham e incluso Jesús son considerados profetas. Pero se basan principalmente en su mayor profeta, Mahoma, intérprete de Alá, el Dios de los islamistas.

Fuentes
http://www.rcespiritismo.com.br/index.php?option=com_content&task=view&id=315&Itemid=25
http://en.wikipedia.org/wiki/Profeta

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