Progresismo – qué es, orígenes, ideas progresistas – Política

O progresismo es una orientación política que aboga por reformas en la sociedad en nombre de la idea de progreso. Es una orientación, porque, más que una doctrina con tesis establecidas, se entiende como un compromiso básico con la transformación y superación de lo que se considera arbitrario o injusto en la sociedad. En este sentido, también se coloca con la postura antagónica al conservadurismo, que se basa en la interpretación de que la sociedad, aunque injusta, no exige una transformación de sus estructuras, sino de sus individuos.

No entanto, o progressismo, herdeiro dos ideais do Iluminismo, não ignora o indivíduo, mas dá a esse um contorno político, já que passa a valer o fato de que as normas sociais não emanam mais de uma autoridade como o rei ou o papa, por ejemplo. El progreso se concibe entonces como la reconciliación entre la razón, el individuo y la sociedad, y está fuertemente ligado al uso de la razón en la conducción de la vida en sociedad. Es el avance de la racionalidad en sus formas científicas, tecnológicas, económicas y sociales lo que determina la dirección del progresismo y el que moviliza las distintas doctrinas que traen esta orientación dentro.

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Pero existe un desajuste entre estos ideales de progreso y las formas en que realmente se implementó en todo el mundo. Las críticas que denuncian las cosmovisiones colonialistas, por ejemplo, señalan que lo que la Ilustración llama progreso, es en realidad una forma de etnocentrismo, de imponer una cultura (en este caso, la europea) a diferentes formas de vida de aquél. El proceso colonial que efectivamente se desarrolló en América Latina, con el genocidio de los pueblos originarios, es un ejemplo de la perversión que puede asumir la idea de progreso.

Otro tipo de crítica al progresismo, que se opone radicalmente a su idea básica, la hace el pensamiento conservador. Con el máximo exponente del filósofo Edmund Burke, el conservadurismo parte de la idea de que la sociedad y la cultura no deben transformarse ni alterarse, sino conservarse y seguir su curso natural. Como el progresismo, la orientación conservadora surge en respuesta a la Reforma Protestante y la Revolución Francesa. El texto que consagró a Edmund Burke, Reflexiones sobre la revolución en Francia, fue una acérrima crítica a este proceso. La opinión conservadora tiende a enfatizar el papel del individuo y sus responsabilidades frente a las situaciones de la vida, confundiendo incluso con el individualismo, la visión donde la sociedad se entiende como el resultado de la suma de todas las acciones individuales. Así, mientras que el pensamiento progresista enfatiza las condiciones en las que los individuos viven su vida y toman sus decisiones, el conservadurismo favorece las acciones realizadas por esos mismos individuos, generalmente poniendo mayor énfasis en la idea de elección.

Hoy en día, el progresismo está ampliamente representado por varios segmentos organizados de la sociedad: desde el feminismo al ambientalismo, desde las críticas más enfáticas al capitalismo hasta quienes defienden ajustes específicos, se puede decir que la gran mayoría de movimientos basados ​​en la expansión de la individual y la sociedad civil. Los derechos comparten la idea de un trasfondo progresista: la sociedad en la que vivimos presenta problemas que necesitan ser superados, y es en el enfrentamiento político de estas estructuras donde reside el progreso de la raza humana.

Referencias:

Edmund Burke. Reflexiones sobre la Revolución en Francia. Campinas: Ver Editorial, 2017

Sérgio Paulo Rouanet. Las razones de la Ilustración. São Paulo: Companhia das Letras, 1987.

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