Anubis: dios de la mitología egipcia

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Anubis, también llamado Anupo, es el dios egipcio, protector, guardián y guía de los muertos. En la mitología egipcia, ayuda a los muertos en su encuentro con Osiris.

Para ello, se le asocia al ojo de Horus y también se le nombra como dios de los ritos funerarios, como proceso de momificación de los faraones.

Tenga en cuenta que en la mitología griega, Anubis está asociado con Hermes, el mensajero de los dioses.

Representación de Anubis

Anubis

Representado con la cabeza de un chacal y el cuerpo de un hombre, el culto de Anubis se habría iniciado entre el 3100 a. C. y el 2686 a. C., en la época de la primera dinastía de Egipto. En su mano derecha sostiene un cetro y en su izquierda la llave que representa la vida y la muerte. Además, Anubis tiene como símbolo el látigo que lleva con su cuerpo.

Esta representación se explicaría porque en ese momento de la historia, los muertos fueron enterrados en tumbas poco profundas. Entonces, para evitar la acción de los merodeadores, se utilizaron perros y chacales como protectores.

Historia

Algunos mitos indican que Anubis era el hijo de Osiris con Neftis y era dios del inframundo. Posteriormente, Osiris asumió el cargo y Anubis, por respeto a su padre, no volvió a ocuparlo.

Dependería de Anubis organizar los ritos funerarios. El primero en ser sometido fue Osiris, cuyo cadáver fue embalsamado para su preservación después de ser asesinado por Set.

En esta versión, Osiris se asoció con su hermana Nephthys y con ella tuvo un hijo: Anubis. Celoso de la cantidad de tierra que Osiris gobernaba en Egipto, su hermano Set decide matarlo.

Sin embargo, su otra hermana-esposa, Isis, lo resucita y con la ayuda de Neftis y Anubis embalsaman el cuerpo de Osiris. Después de ser resucitado por Isis, Osiris se va a vivir al inframundo. Allí, se le encarga de pesar los corazones de los muertos y decidir su destino.

Anubis, a su vez, se encargó de preparar el ritual de la muerte y embalsamar los cuerpos. Además, era el responsable de guiar las almas de los muertos. Tenía algunos sacerdotes que lo ayudaron a embalsamar los cuerpos. En estos rituales, sus ayudantes llevaban máscaras de chacal.

Una vez momificado, el corazón del difunto fue entregado a Anubis y, como su padre, pesó cada uno.

Cuenta la leyenda que en este proceso utilizó la llamada «pluma de la verdad». Si el órgano era más pesado que el objeto, fue tomado para ser devorado por Ammit, el dios león. Eso es porque ese corazón, más pesado que la pluma, estaba lleno de maldad.

Si el corazón era más ligero, ciertamente estaba lleno de bondad. En consecuencia, fue guiado por Anubis al mundo más allá, donde gobernaba su padre, Osiris.

Anubis se casó con la diosa de los funerales, Anput, y con ella tuvo una hija, Kebechet, asociada al líquido utilizado para embalsamar los cuerpos.

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