Madeleine de Scudéry –

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Madeleine de Scudéry
Madeleine de Scudéry

Escritor francés (Le Havre 1607 – París 1701).

Hermana de Georges de Scudéry, frecuentaba el Hôtel de Rambouillet desde 1639, luego ella misma tenía un salón famoso (y burlado). Bajo la máscara de la firma de su hermano, publicó voluminosas novelas: Ibrahim o el ilustre Bassa (1642), Artamenes o el Gran Ciro (1649-1653) y Clélie, historia romana (1654-1660). En un principio muy próximas a las novelas heroicas (de Gomberville o La Calprenède), épicas en prosa en escenarios exóticos de fantasía, evolucionan hacia la narrativa psicológica a través de la práctica sistemática de conversaciones y retratos clave de los contemporáneos. Ces romans offrent ainsi une représentation romanesque de la société précieuse et galante, qui y reconnut pleinement ses jeux, ses audaces, ses manies et ses interdits, sa conception de l’art de vivre en société et de l’art d’aimer : c ‘está en Clelia cuál es el Tarjeta de licitación, Representación topográfica y alegórica de la conducta y práctica amorosa. El país de Tendre no es en modo alguno un país de insulsez y frivolidades; es un país muy real, un país de problemas reales. Entre el Mar de la enemistad y el Lago de la indiferencia, el río Inclinación conduce directamente al Mar Peligroso y a las Tierras Desconocidas pero, siguiendo la ruta terrestre, se puede llegar, en etapas graduales, Tendre-sur-Estime o en Tendre. -sur-Reconocimiento. Nada impide, entonces, encontrar por los ríos Reconocimiento y Estime el río Inclinación, pero uno puede permanecer resguardado de las tormentas en el país de la ternura. Esta carta podría funcionar como un juego de mesa pero, más allá de estos entretenimientos, es necesario ver el problema planteado: nacido de una casualidad o de un impulso, ¿se puede construir el amor y, por tanto, volverse? Positivo? ¿Es el amor necesaria e inevitablemente una pasión? los Tarjeta de licitación, Contra el pesimismo jansenista, finalmente victorioso (con Racine como con Madame de Lafayette, a quien sin embargo influyó), habla de un optimismo razonado, basado en el esfuerzo, en la atención a uno mismo y a los demás, en la atención del hombre para la mujer. Pasada la moda de las grandes novelas, Madeleine de Scudéry escribió cuentos: Celinte (1661), la Promenade de Versailles (1669) y reflexiones morales (Habla de gloria 1671; Conversaciones morales, 1686; Charlas morales, 1692).

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