¿Cómo puedo animar a mi hijo a afrontar la inhibición?

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Los niños son conocidos por su franqueza y espontaneidad. Sin embargo, en algunos casos, están aislados de grupos, compañeros y situaciones nuevas. Si su hijo es muy tímido y tiene dificultades para expresarse, existen diferentes formas de ayudarlo a controlar esta inhibición. Primero, es importante saber que estar más tranquilo no es necesariamente motivo de preocupación.

Cada persona tiene un tipo de temperamento. Debe respetar la personalidad de su hijo, sin exigirle que actúe de la manera que le gustaría. Pero existe una delgada línea entre el temperamento y la inhibición. Si el niño está excesivamente retraído y comienza a mostrar dificultades para relacionarse, vale la pena observarlo de cerca y ayudarlo a lidiar con estas situaciones.

¿Por qué ocurre la inhibición en los niños?

El entorno familiar es uno de los principales factores que contribuyen a la inhibición. Esto se debe a que el niño es muy dependiente de la familia (especialmente de la madre) y, a medida que los padres afrontan esta dependencia, puede acentuar una tendencia innata en el niño.

Mucha gente no lo sabe, pero los estudios ya han demostrado que el factor genético también se encarga de generar características de personalidad, contribuyendo a que unos niños sean más tímidos y otros, más desinhibidos. De hecho, alrededor del 20% de las personas tienen una tendencia genética a la timidez.

Siempre que no obstaculice el desarrollo de su hijo, la timidez no es necesariamente un problema. De hecho, solo un niño sano es capaz de organizar las defensas, incluida la inhibición misma, para afrontar puntualmente los conflictos inconscientes.

En el contexto escolar, es más fácil identificar comportamientos perturbadores que inhibidos. Los más tranquilos pueden incluso ser valorados como buenos estudiantes y reforzar sus actitudes. Los profesores generalmente no los identifican como personas con problemas. Es responsabilidad de los padres vigilar el desarrollo en el hogar y en la escuela, estando atentos a situaciones que favorezcan el encarcelamiento.

¿Cómo puedo animar a mi hijo a afrontar la inhibición?

Si has notado que tu hijo está muy inhibido y esto le ha causado dificultades, existen algunos consejos y técnicas que puedes seguir para ayudarlo. ¡Verificar!

  • Fomente el diálogo en casa. Cuanto más se les anime a hablar sobre cómo se sienten y lo que les gusta hacer, más fácil tendrán para exponerse e interactuar con los demás, después de todo, se sentirán más seguros.
  • Fomente el contacto con otros niños. Actividades como practicar un deporte de equipo o clases de actuación pueden estimular diversas formas de contacto social. Ayúdalo a descubrir y elegir lo que le gusta. Esta es una de las buenas formas de estimular su vida social.
  • No sobreexponga a su hijo y no exija más de lo que puede hacer. Respeta el tiempo del niño: hacen amigos a su propio ritmo. Si tienes más de un hijo, es fundamental que entiendas que no son iguales, por lo que si tu mayor mayor es más desinhibido, esto no quiere decir que puedas exigir lo mismo a tu menor.
  • Evite decirle a su hijo que es tímido todo el tiempo. Este adjetivo termina asociándose con algo malo, y puede entender que hay un problema con él, reforzando aún más la inhibición. Por el contrario, trate de animarlo, elogiando a su hijo cada vez que se dé cuenta de que ha logrado interactuar en un lugar nuevo o con gente nueva.

¿Debería buscar la ayuda de un experto?

¿Cómo puede identificar si la situación es lo suficientemente grave como para buscar asesoramiento profesional? La medida para buscar ayuda es el sufrimiento. Signos como dolor de estómago, malestar y llanto cuando se trata de contacto social son una luz roja que requiere atención. Si su hijo tiene dificultades para interactuar, busque ayuda psicológica para que lo cuiden adecuadamente. ¡Cuanto antes hagas esto, mejor!

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