Nobleza – Sociedad e Historia

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Fue designado como parte del nobleza quien nació con calidad de noble durante la Edad Media y la Edad Moderna, perteneciendo así a antiguas familias que transmitieron sus derechos y deberes ante el soberano por generaciones sucesivas. Además del nacimiento, en la Era Moderna fue posible ascender a la nobleza a través de un regalo especial del monarca o como recompensa por los servicios prestados al Estado.

La base del sistema de nobleza surgió a principios de la Edad Media. Después de la caída del Imperio Romano Occidental, poco después de mediados del siglo V, Europa se fragmentó en varios pequeños reinos. Estos estaban dominados por la élite local, que gradualmente se organizó en torno a una dinastía real. Normalmente ligada al soberano por lazos de parentesco, la nobleza se sustentaba en los servicios prestados al rey, como la conquista de nuevas tierras. En este período inicial, la herencia se dividió a partes iguales entre los herederos.

Sin embargo, a medida que se acercaba el año 1000, se consolidó una nueva tendencia en estos reinos en expansión: la primogenitura, es decir, la transmisión del patrimonio solo al hijo mayor de cada familia noble, de modo que permaneciera intacto. En esta época se produjeron las invasiones islámicas y vikingas, que consolidarían a la nobleza como defensora del territorio. Así, la clase aristocrática se convertiría en equivalente a la clase militar, lo que establecería definitivamente su influencia en los asuntos políticos.

Aunque su poder ha cambiado debido a la región y al período histórico, la función más importante de los nobles cristianos seguiría siendo la de prestar servicio formal al rey como sus vasallos, siendo sus consejeros y atendiendo sus llamadas de guerra. Con el fortalecimiento político de la figura del rey a finales de la Edad Media, sin embargo, los enfrentamientos políticos entre el rey y la nobleza se volverían relativamente comunes, generando en ciertos casos grandes conflictos, como se puede ver, por ejemplo, en el Guerra de las Dos Rosas (1455 -85), entre la casa real inglesa de Lancaster y la noble familia de York. En el caso específico de Inglaterra, la progresiva limitación del poder real durante la dinastía Stuart eventualmente daría lugar a la llamada monarquía constitucional. Sin embargo, en otros reinos, como España y Francia, las condiciones favorables para el poder real permitirían la concentración del poder en la figura del soberano, permitiendo que el sistema político conocido como absolutismo perdurara por mucho tiempo.

En el absolutismo francés, los reyes de la dinastía borbónica aplacarían a la nobleza instituyendo un estricto sistema de subordinación centrado en la corte de Versalles, donde sucesivos reyes harían que la nobleza dependiera de los favores e ingresos distribuidos allí. Sin embargo, a lo largo de las décadas, una estructura de control tan cara convertiría a la nobleza en una casta privilegiada vista como superficial. Este sería uno de los factores para la ocurrencia de una crisis política y económica en la segunda mitad del siglo XVIII, que eventualmente generaría la Revolución Francesa y el fin de la Casa de Borbón. En general, con las revoluciones burguesas, el poder y la influencia de la nobleza como clase social irían disminuyendo intermitentemente hasta convertirse en un remanente de la vieja tradición política. Actualmente, aunque el término nobleza todavía designa una clase social, a menudo se usa como adjetivo para caracterizar valores positivos como la lealtad, la rectitud y la generosidad.

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