Revanchismo francés – Historia – InfoEscola

|Estás en: Home » Definición » Revanchismo francés – Historia – InfoEscola

image_pdfVer en PDFimage_printImprimir

Llamamos revanchismo al deseo que tiene algo o alguien de vengarse del otro por algo que le sucedió en el pasado, generalmente una derrota, ofensa o agresión. La idea de venganza impregna toda la existencia humana y sus conflictos en el ejercicio de la convivencia. La llamada «revanchismo francésfue la postura adoptada por Francia durante el período inmediatamente anterior a la Primera Guerra Mundial, provocada por una serie de factores, principalmente externos, que encendieron en el pueblo francés un deseo de revancha y venganza, principalmente contra la vecina y recién unificada Alemania (Alemania). Imperio).

La rivalidad entre Francia y Alemania se remonta a siglos de historia, cuando distintos grupos étnicos poblaban la región central de Europa, conviviendo y ampliando sus respectivas zonas de influencia, a veces de forma pacífica, a veces en conflicto. Sin embargo, destacamos aquí la rivalidad nacida (o ampliada o incluso revivida) a finales del siglo XIX, más precisamente en el año 1870.

Con la intención de Otto Von Bismarck, Canciller de Prusia, de unificar a todos los pueblos de lengua y cultura alemanas en torno a un solo Estado, se hizo necesario delimitar la distribución espacial de este nuevo Estado. En esta delimitación hubo un choque de intereses entre Prusia y Dinamarca, quienes se disputaron el territorio de Schleswig Holstein, y lo hicieron a través de una guerra; así como entre alemanes y franceses por la posesión de la región de Alsace Lorraine.

Esta región francesa despertó el interés de Alemania porque, además de contar con una importante población de cultura germana, también era rica en carbón y hierro, dos materias primas imprescindibles para las potencias industriales del siglo XIX. La región estaba bajo control francés y alemán, cambiando de manos con el tiempo. Habiendo pertenecido al antiguo Sacro Imperio Romano Germánico en la Edad Media, fue tomada por el rey francés Luis XIV en los acuerdos de Paz de Westfalia, al final de la Guerra de los 30 Años, y fue devuelta a Alemania por el Tratado de Frankfurt. , que puso fin a la Guerra de Franco, prusiana y consolidó la unificación alemana.

Tras la guerra, los franceses, perdedores del conflicto, comenzaron a alimentar profundos deseos de revancha y venganza contra los alemanes por haber perdido tanto las guerras napoleónicas como el propio conflicto franco-prusiano. El deseo francés era entonces rescatar el orgullo de la nación, el pueblo y el ejército francés en Europa, enfrentarse a los alemanes en cuestiones relacionadas con la industrialización y el imperialismo, restablecer la supremacía militar en relación con el vecino y recuperar el control sobre la región de Alsacia Lorena.

Todos estos factores, sumados a la delicada situación en toda Europa, los conflictos de intereses entre las potencias en cuanto a las zonas de influencia, el enfrentamiento de perspectivas económicas entre los distintos imperialismos y la cuestión nacionalista que permeaba a la mayoría de los Estados europeos, contribuyeron al declive de el equilibrio de poder en Europa y el recrudecimiento de las tensiones que provocó la Primera Guerra Mundial.

Así, el “revanchismo francés” fue una circunstancia fundamental en el contexto de finales del siglo XIX y principios del XX, permeando las relaciones entre las potencias europeas, dirigiendo el rumbo de la política francesa en la primera mitad del siglo y caracterizándose como una constante importante en la dinámica de los conflictos del siglo XX, ya que permeó y marcó las dos guerras mundiales y tiene consecuencias hasta hoy, en la disputa por el control de la Unión Europea.

Bibliografía:
Eric J. Hobsbawn. La era de los extremos. El breve siglo XX 1914-1991. Sao Paulo: Cía. de Letras, 1995.

image_pdfVer en PDFimage_printImprimir

Deja un comentario

5 × 2 =